LA TEXTURA DEL ESCRITO


 

Una lengua se compone de un conjunto de signos y de reglas de combinación comunes a los hablantes.  En la entrada (post) anterior de este Blog, titulada Español americano se abordó el tema de las letras (los signos gráficos o grafemas) y de sus nombres. En esta ocasión se comenta sobre otros signos que acompañan a los signos gráficos y que forman parte de la lengua, los signos ortográficos, aquellos que, no siendo letras ni números se emplean en la comunicación escrita para facilitar la lectura y la interpretación del texto y en la comunicación oral se integran mediante la prosodia, que abarca patrones acentuales, entonativos y rítmicos. Por su función señalizadora se les ha comparado con las señales de tránsito, pues sirven de elementos visuales que advierten, regulan e informan para orientar a través del texto [1].

En la Ortografía de la lengua española, OLE, se indica al respecto: “los signos de puntuación son los signos ortográficos que organizan el discurso para facilitar su comprensión, mostrando las relaciones sintácticas y lógicas entre sus diversos constituyentes, evitando posibles ambigüedades y señalando el carácter especial de determinados fragmentos”. En el español actual, forman parte de este grupo los denominados signos delimitadores principales, estableciendo límites entre las unidades, que son: el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos. Los signos delimitadores secundarios, delimitando fragmentos dentro de las unidades; estos son: el paréntesis, los corchetes, la raya, las comillas. Otros signos que indican modalidad son los signos de interrogación y de exclamación, y los puntos suspensivos. La mayor parte de estos tienen, además de usos lingüísticos, usos no lingüísticos, que quedan fuera de los límites de la ortografía.

Nótese que, al igual que en las señales de tránsito, hay que seguir la normativa existente; pues el uso demarcativo de los signos ortográficos permite al lector percibir de manera sencilla cómo está organizada la información. Al igual que en la Autopista del sur, de Julio Cortázar, el/la lector/a se pregunta cómo transitar a través del texto para acelerar, aumentar o disminuir la velocidad o detenerse y “parar en seco”, para no patinar; evitando “pasarse de la raya”. Así, en la División del Tránsito Ortográfico surgen varios signos que sirven de conexión en el texto.

Al igual que las letras (los signos gráficos) reciben diversos nombres [2], “con tradición y vigencia en diferentes zonas del ámbito hispánico”, los signos ortográficos cuentan también con varias denominaciones, entre las cuales figura guion, que procede de guía y del verbo guiar. El guion largo (long dash, en inglés) se emplea para designar la raya. El Diccionario de la lengua española, DLE, RAE, señala el guion largo con una remisión: raya (signo ortográfico).  Asimismo, Wikilengua del español señala sobre la raya:  «La raya o guion largo es un signo ortográfico que consiste en un trazo horizontal de un cuadratín (aunque según la fuente puede ser algo más largo o más corto). No debe confundirse con el guion». La Ortografía de la lengua española, OLE, define la raya como «signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) cuya longitud suele equivaler, en tipografía, a un cuadratín». Nótese que el diccionario académico (DLE) recoge el nombre de guion largo como sinónimo de raya; cuyo uso (guion/guion largo) presenta una distinción en función de la longitud.

La percepción de los signos puede estar sujeta a interpretaciones. Esto se evidencia en el uso demarcativo del nombre de este signo delimitador secundario, de modo similar a las letras que reciben otros nombres calificándolas como “larga”, “corta”. La raya es representada gráficamente por un trazo horizontal (—) relativamente más largo que el guion o guion corto (-) ». Nótese que dicha definición parte de los usos del guion, pues la oposición largo/corto con respecto al signo de puntuación se destaca en los comentarios: «La raya, también conocida como guion largo, es un signo de puntuación delimitador que se emplea para enmarcar determinados incisos en un discurso. Cabría preguntarse con respecto a la perspectiva visual del texto, si las delimitaciones “corto”, “largo”, “bajo” (underscore), que acompañan al guion, presentan una dimensión distinta de la raya. Es decir, la raya, como nombre, es un signo sin delimitación alguna, constituido solamente por una raya; letra con nombre, pero sin apellido (raya “pelada”); mientras que existe una raya vertical.

En relación con el guion largo, la Fundación Fundéu Guzmán Ariza (2022, septiembre) comenta en torno a los nombres de este signo: «Conocido como guion, guion largo y guion mayor en el mundo hispanohablante, así como pleca y rayuela en Cuba [énfasis suplido], la norma ortográfica y la codificación lexicográfica de la Real Academia Española, RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española, ASALE, proponen un solo nombre para este signo: raya». Cabe destacar la ausencia (Ortografía de la lengua española, OLE; Diccionario panhispánico de dudas, DPD) de recomendaciones en torno al uso negativo del guion largo [3].

No obstante, el uso del nombre guion largo todavía se documenta en Internet y en las redes sociales: en Facebook, la página Ortografía, publica (2026, mayo 12): «GUION LARGO (—), marca diálogos e incisos dentro de oraciones»; asimismo, en X (Twitter), @RAEinforma; se presentan hilos (threads) en torno al uso de dicho signo. Aparentemente, mientras en algunos sitios de Internet se documenta el uso del signo denominado “guion largo” en la OLE, RAE y en el DPD, RAE se excluye información sobre su nombre y uso. 

Por otra parte, aunque NO figura documentación directa alguna sobre los cubanismos “pleca” y “rayuela” referidos al guion largo o raya, existen fuentes indirectas:

 · En el Foro del español del Centro Virtual Cervantes, CVC, en la entrada #139531, con fecha del viernes, 3 de abril de 2009, titulada Guion, raya y ¿pleca? se comenta:

 

De acuerdo con la Ortografía de Gómez Torrego (2000), dentro de los signos de puntuación disponemos de dos líneas horizontales: el guion y la raya. Recientemente dos alumnas (de diferente formación) se han referido a la
raya como "pleca" (que se define en el DRAE como línea vertical), ¿alguien me puede informar de si se utilizan en algún ámbito los dos nombres con referencia al mismo signo?
 

Siguiendo el hilo conductor del Foro, en la entrada #139596, del 6 de abril de 2009, se indica: He seguido con mucho interés vuestros comentarios, pero continúo sin saber por qué muchas personas identifican la raya o guion largo) con pleca. A través de los comentarios de los usuarios se constata el uso de pleca, raya referentes al guion. 


Asimismo, en Wikilengua del español se indica que la pleca es un signo gráfico formado por una raya vertical [énfasis suplido] que se usa para separar partes de un texto, indicar pausas o valores absolutos. Aunque destaca que la mayor parte de diccionarios (DUE, de María Moliner; El diccionario de uso de Manuel Seco, el ilustrado de Larousse...) definen pleca como: «Filete pequeño y de una sola raya». Cabe la posibilidad de que la definición anterior presente ambigüedad que pueda interpretarse visualmente mediante la raya, como se ilustra en el comentario: El DRAE y el Moliner lo definen como la carne que me dan a mí en los restaurants, “filete muy fino”. (Foro del español, CVC). Es decir, el cubanismo pleca, referido al signo de raya, podría proceder de la ambigüedad definitoria, con respecto a la ausencia de descriptores en el nombre raya (horizontal/vertical; corta/larga).

·    En el Diccionario de la lengua española, DLE, RAE, no figura recogido el cubanismo “rayuela”, referido a la raya; sin embargo, sobre el prefijo “-uela” se indica: «suf. Tiene valor diminutivo o despectivo». Lo que hace presumir que se emplea referido a una raya pequeña o de distinta longitud.

En relación con la pleca [distinto de la raya], Wikipedia coincide en la definición de OLE, RAE: «La pleca, también conocida como barra vertical o pipe es un símbolo que consiste en una línea recta vertical (|) [simple o doble], utilizado en diversas áreas como la informática, la creación de diccionarios y las matemáticas». En consonancia con lo anterior, el sitio web Castellano Actual, Universidad de Piura, Perú, indica (2018, mayo) sobre la barra vertical o pleca que es un signo de puntuación auxiliar con forma de raya o línea vertical | que funciona como separador o delimitador en contextos técnicos. El origen de este signo auxiliar, utilizado en la lengua y en la comunicación electrónica, data de 1737 de acuerdo con el buscador de palabras IEDRA.

De acuerdo con la Ortografía de la lengua española, OLE, RAE, el nombre [pleca] se refiere al signo auxiliar llamado la barra vertical (|): “también llamada pleca, es un signo auxiliar que actúa fundamentalmente de separador o delimitador en contextos técnicos, pero que carece de empleo en textos de carácter general”. De modo similar DLE, RAE utiliza pleca y pleca doble, referido a la barra vertical y a la doble barra vertical. También se señala en el sitio web de la RAE El buen uso del español «se distinguen, en función de su forma, diferentes tipos de barra (/): la barra doble (//), la barra inversa (\), la barra vertical o pleca (|) y la doble barra vertical o pleca doble (||) ». Nótese que en este entramado de signos principales, secundarios y auxiliares van surgiendo descriptores que sirven de guía en el espacio configurado por el texto: largo, corto horizontal, vertical.

Otro signo ortográfico auxiliar es la antilambda, de anti- y lambda, por alusión a su semejanza con una lambda [griega] mayúscula girada, etimología y origen (1853) recogidos en el buscador de palabras IEDRA. De acuerdo con la RAE, OLE, la antilambda o diple es un signo formado por dos líneas que convergen en un ángulo a la derecha (>) o a la izquierda (<). El nombre alternativo “diple” responde a la denominación latina tradicional del signo >, cuya forma inversa fue denominada “diple aviesa”, por San Isidoro. Utilizado como signo doble “< >”, se considera que constituye el primer paso para la utilización de las actuales comillas latinas. El sitio web Castellano Actual (Universidad de Piura, Perú) indica que otros lo llaman corchetes angulares y se presenta como signo simple o doble, de apertura (<) y cierre (>), según el uso. Además de paréntesis angulares, el Diccionario Abierto de Español recoge el nombre de chevrón por la similaridad con los cuernos de una cabra.

Si bien la antilambda o diple es un signo auxiliar de carácter accesorio, se destaca por la diversidad de nombres que recibe y la diversidad de usos (correo electrónico, páginas web, etiquetas), que podrían ser también la razón de su frecuencia: DICCET, Fundéu, Guzmán Ariza, Hispanoteca, Wikipedia, Facebook y X (Twitter).

En la Autopista de la Información los signos ortográficos van construyendo nuevas rutas que se van trazando, en donde los signos auxiliares constituyen una nueva clase abierta a la que se van incorporando nuevos signos según las necesidades comunicativas de los usuarios.

 

 

 


 



[3] José Martínez de Sousa en el Manual de estilo de la lengua española comenta: «No debe llamarse guion largo, ya que la raya es lo que es y no un guion».

[2] Para mayor información, véase: López Jiménez, I. E. (2024). Nombres de las letras, Relatos alfabéticos. Las letras y su historia

 


[1] López Jiménez, I. E. (2016). La textura del escrito. Jugando a la rayuela. La producción de textos escritos. San Juan, Puerto Rico: Editorial Tiempo Nuevo.

 

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