ESOS SÍ SON DE AQUÍ
La canción de Rafael Hernández Esos
no son de aquí recoge una lista
de regionalismos y de modismos boricuas que se usan para reforzar la
identidad y el sentido de pertenencia, con expresiones como “¡Ay bendito”.
Mientras que la jerga se refiere a un criterio social, el regionalismo se refiere a un criterio geográfico relativo a cualquier palabra o construcción propias de un lugar determinado. A veces, puede tratarse de vocablos comúnmente utilizados en una región concreta que adquieren una acepción más y se utilizan con un significado diferente.
La palabra jerga proveniente del francés gargun,
una onomatopeya del siglo XII para referirse al canto de
las aves, y que pasó luego a designar el habla vulgar de los delincuentes.
Dicho sentido lo comparte con palabras como argot o germanía, con las
cuales presenta algunas diferencias semánticas pues la jerga también puede
referirse al lenguaje técnico profesional o especializado, perteneciente
a un ámbito de la sociedad que desea comunicarse de
manera específica. La jerga puede formar parte de un dialecto, que es una variante geográfica de la lengua,
compartida por todos sus hablantes en una misma localidad. El español de Puerto Rico es un dialecto referido al la variedad
del español hablada en la Isla, que tiene rasgos propios y elementos
compartidos con el español caribeño, atlántico e hispanoamericano.
Los puertorriqueñismos son regionalismos, palabras
o construcciones sintácticas que resultan características de un lugar
geográfico determinado que forman parte de la identidad
lingüística de las habitantes de Puerto Rico. Este léxico puertorriqueño surge como resultado
de innumerables influencias históricas a lo largo del tiempo, entre las cuales
se destacan la indígena, la española, la africana y la estadounidense. El caudal léxico puertorriqueño recogido por
diccionarios y otras fuentes a lo largo del tiempo se ha recopilado
digitalmente mediante el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico, Tesoro.pr.
Se conoce como variantes léxicas a las palabras que son características de un lugar
determinado, pero no tienen el mismo significado en otro lugar aunque las
ciudades se encuentren próximas y/o compartan el mismo idioma. Dichas variantes
léxicas, conocidas como regionalismos o dialectalismos se refieren a una voz o giro privativo de una región
determinada; mientras que el localismo se emplea referido a un vocablo o locución que solo tiene
uso en un área restringida de una región.
Con respecto a la variación en el español de Puerto Rico,
el Atlas
Lingüístico de Puerto Rico, realizado por Tomás
Navarro Tomás en 1948
constituye uno de primeros estudios realizados sobre este tema:
El estudio abarca la pronunciación (fonología)
y el vocabulario (lexicología); siendo pionero la descripción de los orígenes
de la R velar[1] y de otros fenómenos que todavía persisten como la
aspiración de la h y de la igualación r/l:
De la cuestión de la h aspirada, tratada en unos quince ejemplos, solo figura aquí el mapa de hacer, núm. 14. EL asunto relativo a la igualación de l y r, examinado también en un extenso número de vocablos, no ofrece en estos mapas más testimonios que los de palmillo y mazorca.
En lo referente al léxico, se recopilan
las distintas variantes según las regiones particulares: «En alguno mapas van
señaladas las líneas divisorias entre unas y otras variantes. Es claro que
tales líneas no pueden representar con detallada precisión los límites de cada
fenómeno».
Al timón del arado que en la Aguada se le llama pértiga, en Isabela se le da el nombre de caña. ¿Cuál de dichos nombres
habría que atribuir a Aguadilla, situada entre ambos municipios? Advertido que
en Barros se recogió tayote [chayote] y en Ponce tayón, ¿en cuál de
dichas áreas habría que incluir a Villalba?
Cabe destacar que las
diferencias en el uso de las distintas voces persiste a través del tiempo como
se ilustra en el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico, Tesoro.pr:
El panapén [la pana] recibe el nombre de mapén en Utuado, Adjuntas, Maricao, Magueyes y Duey. Temático ·Flora. Plantas silvestres. Fuentes ·NAVARRO TOMÁS, 1948
Un mismo término presenta otras
variaciones de uso y las líneas divisorias se diluyen con el tiempo, como se
ilustra en el ejemplo siguiente:
Con el nombre de pana se conocen en Puerto Rico dos frutas semejantes,
una con semillas como castañas [panapén, en otros lugares de la Isla], y otra sin semillas, cuya
pulpa se come cocida. Recibe la primera simplemente el nombre de pana. Temático ·Flora. Plantas silvestres.
Fuentes ·NAVARRO TOMÁS, 1948
Así, como parte de la variación
léxica se
presentan voces
cuyas diferencias en el uso persisten en la Isla: la voz conocida por algunos como pastelillo (masa de hojaldre, horneada),
llamada también por otros empanadilla (masa de harina, frita) y en
algunos lugares, empanada (masa de harina, horneada). Dichas variantes
léxicas ilustran la unidad en la diversidad que nos une y que nos
caracteriza.
[1] La Universidad de Puerto Rico (Recinto de Río
Piedras) publicó en 1948 El
español en Puerto Rico. Contribución a la geografía lingüística
hispanoamericana, de Tomás Navarro Tomás, donde aparece por primera
vez este Atlas. El pueblo boricua constituyó en los años 1927 y 1928 la
fuente de investigación para el estudio de su variedad lingüística.

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